El hombre de la multitud
Comentario sobre El hombre de la multitud de Edgar Allan Poe
Es un cuento que fue publicado en 1840, ambientado en la ciudad de Londres, en el cual no se nos da a saber la identidad del personaje principal, quien es el que narrra la historia, por lo que la voz es autodiegética y la narración es ab ovo debido a que sigue una línea cronológica.
El título desde un comienzo me hace pensar en una sola palabra, soledad, un hombre entre una multitud no está más que solo. El hombre de la multitud podría ser un espejo de nosotros mismos, cada uno está preocupado o concentrado en su deber, ese que tal vez no disfrutemos hacer o al que estamos acostumbrados. También me hace pensar en esa soledad que se experimenta hasta lo más profundo, esa que nos acompaña porque las personas que nos rodean, ya sea la familia o "amigos", no encajan o empatizan con uno mismo.
El personaje principal después de haber mejorado su salud que estuvo mal durante meses, se encontraba en un café de Londres, sentado frente al ventanal observaba su alrededor con cierto interés, miraba distraídamente a las personas que pasaban de un lado a otro, los anuncios y las calles. Primeramente veía a la masa, de un modo generalizador, para después con minucioso interés mirar detalladamente a la "innumerable variedad de figuras, atuendos, portes, andares, rostros y expresiones de los semblantes". Y eso continúa hasta que su vista se encuentra con un hombre viejo, de baja estatura, delgado y débil.
Este viejo es quien despierta interés y curiosidad en el narrador, quien sin dudarlo, al analizar el rostro del viejo por primera vez, va rápidamente detrás de él para seguirlo y sin que se pueda dar cuenta. Y lo sigue por dos días, con tal de satisfacer su curiosidad, pero el hombre solo deambulaba por las calles y por las tiendas únicamente para mirar y no paraba, así pasó toda la noche hasta que llegó el amanecer, agregando a esto que el personaje describe cómo cambia el comportamiento del viejo al estar entre la multitud y entre calles solitarias.
El cuento se centra en el hombre viejo que se la pasa, supongo yo que siempre, caminando entre la multitud para no sentir la soledad, aunque creo que es todo lo contrario, caminar entre el gentío que ni siquiera se da cuenta de nuestra existencia nos hace sentir más solos que nunca.
En el relato domina la descripción, desde el comienzo se está describiendo detalladamente, tanto el ambiente y la vida urbana de aquella época en la ciudad de Londres como a las personas que observa el personaje, en un lapso tan corto de tiempo a cada una, aunque recibiendo mucha información por parte de ellas por su expresión o simplemente por su imagen, distinguiendo los tipos de éstas y enterándose de historias de hace años, o más bien, imaginándoselas, sintiendo curiosidad por el lado oscuro de éstas.
Pienso que el relato no es de horror, a mí me atrapó por completo la lectura y creo que lo fue porque la narración es en primera persona, despertó en mí el interés por seguir leyendo, además las descripciones me llevaron dentro de la historia y sentía que estaba en tal lugar.

Comentarios
Publicar un comentario